Siempre brindamos contigo, pero nunca por ti. Salud.
Querido alcohol:
Irónicamente, siempre se recurre a ti en busca de olvido; y es que se olvida hasta la identidad cuando se está contigo.
Contigo sentimos olvidar los remordimientos, las penas, las ataduras, los agobios y miles de condenas.
Sí, condenas el día futuro a causa de tus efectos,
esos que afloran los reproches y egos más perfectos.
Perfecto eres cuando te utilizan como excusa para tachar los actos de una pena ya confusa.
Confusión es la palabra que a ti debería autodefinirte,
si juegas con el dolor y la esperanza para luego redimirte.
Juegas a ser doctor de todos los pensamientos,
cuando eres el destructor de los principales sentimientos.
Induces a la inercia de la cruel sinceridad, sin pensar en el momento y su dura realidad.
Eres el causante de muchos malentendidos, el vil de los pecados que se han cometido.
El precursor de un llamado mundo feliz, que termina arrastrando hacia algún desliz.
El centro de atención en una fiesta, el arrepentimiento de una pronta ingesta.
El mundo sin control que logramos, el fruto de un "perdón, yo te amo".
El más solicitado un fin de semana para olvidar el ardor que bien emana.
El consuelo de saber que todo estará bien, cuando sólo producirá confusiones en la sien.
Eres la destrucción de las neuronas, la satisfacción de locas hormonas. La llamada que no deberíamos hacer, la valentía que desearíamos tener.
Irónicamente, siempre se recurre a ti en busca de olvido; y es que se olvida hasta la identidad cuando se está contigo.
Contigo sentimos olvidar los remordimientos, las penas, las ataduras, los agobios y miles de condenas.
Sí, condenas el día futuro a causa de tus efectos,
esos que afloran los reproches y egos más perfectos.
Perfecto eres cuando te utilizan como excusa para tachar los actos de una pena ya confusa.
Confusión es la palabra que a ti debería autodefinirte,
si juegas con el dolor y la esperanza para luego redimirte.
Juegas a ser doctor de todos los pensamientos,
cuando eres el destructor de los principales sentimientos.
Induces a la inercia de la cruel sinceridad, sin pensar en el momento y su dura realidad.
Eres el causante de muchos malentendidos, el vil de los pecados que se han cometido.
El precursor de un llamado mundo feliz, que termina arrastrando hacia algún desliz.
El centro de atención en una fiesta, el arrepentimiento de una pronta ingesta.
El mundo sin control que logramos, el fruto de un "perdón, yo te amo".
El más solicitado un fin de semana para olvidar el ardor que bien emana.
El consuelo de saber que todo estará bien, cuando sólo producirá confusiones en la sien.
Eres la destrucción de las neuronas, la satisfacción de locas hormonas. La llamada que no deberíamos hacer, la valentía que desearíamos tener.

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